ver todo

¡Cada año + orgullo!

¿Por qué cada 28 de junio gritamos y celebramos nuestra diversidad sexual e identitaria en el Orgullo LGBTIQ+?

En 1969, las redadas policiales en bares gays de Manhattan eran el pan de cada día, pero la madrugada del 28 de junio en el Stonewall Inn (bar que frecuentaban muchas personas de la comunidad) fue diferente. La clientela se rebeló y decidieron que era hora de dejar de esconderse simplemente por vivir siendo diferente. Las líderes de este primer paso fueron drag queens y personas trans (entre las más conocidas se encuentran Marsha P. Johnson y Sylvia Rivera, que dieron apoyo a los que más lo necesitaban) y en vez de dispersarse convirtieron la redada en una fiesta de resistencia que duró días.

 

No todas las personas en la comunidad LGBTIQ+ aplaudieron este levantamiento. Pero una cosa estaba clara, su impacto fue tan potente que todavía se sigue recordando en todo el mundo. De este suceso salieron dos organizaciones clave: El Gay Liberation Front y Gay Activist Alliance y, al año siguiente nació la primera marcha del Orgullo, convirtiéndose poco a poco en lo que ahora conocemos.

A pesar de todos los avances conseguidos, aún seguimos viviendo y escuchando -por desgracia- muchos mensajes y actos LGTBIfóbicos. Sin remontarnos al pasado, en 2021 ocurrió uno de los crímenes de odio más impactantes de nuestra última década. Samuel Luiz, un joven de A Coruña fue asesinado brutalmente mientras sus agresores exclamaban insultos homófobos.

El ámbito de trabajo donde todas las personas nos desarrollamos, también se posiciona como un ambiente hostil para muchas de las personas de la comunidad. Según el estudio sobre discriminación laboral del colectivo LGTBIQ+ realizado por la UGT el 50% de las personas de la comunidad consideran que no están socialmente aceptadas mientras que en el caso de las personas trans esta situación se agravaba en un 70%. Asimismo, el 55% de las personas trans y no binarias manifiestan haber sufrido rechazo directo o indirecto en entrevistas de trabajo. Este hecho provoca que muchas de estas personas opten por ocultar su vida personal, silenciando así su realidad identitaria en el trabajo.

Del mismo modo, la discriminación no se limita a lo evidente, sino que adopta nuevas formas y afecta de manera desigual según la identidad, la orientación, el origen o el lugar de residencia. La interseccionalidad es uno de los grandes retos actuales: no es lo mismo pertenecer al colectivo en una gran ciudad que en un entorno rural o periférico donde la visibilidad puede ser mucho menor. Además, las personas racializadas, migrantes, con diversidad funcional o de clase obrera dentro de la comunidad LGTBIQ+ suelen enfrentarse a barreras adicionales en todos los aspectos de la vida más allá del empleo.

Esta forma de tratar como si fuese una anomalía algo natural, solo hace imponer lo que es normal frente a lo que no, sin importar así las emociones de estas personas. Sin embargo, no todo es gris, aún seguimos luchando porque el arcoíris que nos representa siga siendo cada vez más visible.

Nos alegra saber que la representación del colectivo LGTBIQ+ en España cuenta cada vez más con grandes referentes en casi todos los sectores de nuestra sociedad. Y no solo eso, las celebraciones del Orgullo en ciudades como Madrid o Sevilla no solo son fiestas multitudinarias, sino también potentes escaparates de diversidad, reivindicación y memoria histórica. Este año, el Orgullo en Sevilla ha tenido como lema “Juventud diversa, libre y orgullosa” mientras que en Madrid se conmemoran uno de los grandes hitos para la comunidad, 20 años desde que se aprobó el matrimonio igualitario. Por ello, el lema que sigue Madrid cuenta con el mensaje: “20 años avanzando en derechos: ni un paso atrás”.

Este pequeño recorrido sobre la situación de las personas LGTBIQ+ nos hace reflexionar sobre la importancia de seguir luchando por la igualdad de todas las personas. En AD Molinos nos sumamos a la celebración del Día del Orgullo LGTBIQ+, convencidas y convencidos de que la diversidad nos enriquece como sociedad.

Reconocemos el valor de quienes han luchado y siguen luchando por una sociedad más justa e igualitaria, y nos comprometemos a aportar nuestro granito de arena para que el respeto, la inclusión y la libertad sean una realidad en todos los ámbitos de la vida. Porque solo así, celebrando la diversidad y combatiendo la discriminación, podremos construir un futuro en el que nadie tenga que esconderse por ser quien es.

                        Marina González Villagrás

Facebooktwitterlinkedinmail
ver todo